En un tenso partido del Grupo D, Argentina vio cómo el VAR anulaba un penal concedido en la primera mitad tras detectar un contacto mínimo en el área. La decisión provocó protestas inmediatas de los jugadores y el cuerpo técnico argentino. Chile se mantuvo compuesto y aprovechó su oportunidad al final del partido con un empate clínico. El resultado deja a ambos equipos con trabajo por hacer en la clasificación del grupo. Las emociones se desbordaron mientras aficionados y analistas debatían las decisiones arbitrales mucho después del pitido final.