Inglaterra ofreció una actuación dominante en su encuentro del Grupo B, superando a Serbia con una finalización clínica y momentos de brillantez individual. Harry Kane anotó dos goles para reafirmar su estatus como uno de los mejores goleadores del torneo, mientras que el espectacular voleo de Jude Bellingham añadió más brillo a un partido desigual.

Tras un inicio equilibrado, Inglaterra tomó el control mediante transiciones rápidas y un movimiento inteligente en el último tercio. Serbia tuvo dificultades para crear oportunidades claras una vez roto el empate, permitiendo a los Tres Leones dictar el ritmo y el territorio durante largos periodos.

El resultado deja a Inglaterra en una posición sólida de cara a sus próximos partidos de grupo, con una gran confianza tras una actuación que combinó solidez defensiva con potencia ofensiva. Serbia debe recomponerse rápidamente si quiere aspirar a un puesto en la fase de eliminación directa.